Javier Bardem se cuela en el guión de «Birdman»

«Birdman» parte como favorita a los premios que la Academia entregará el día 22 de febrero. Técnica, bizarra y cómica, la película que ha rescatado del fango del olvido a Michael Keaton incluye en su guión, de forma inusual, al actor español Javier Bardem. ¿Queréis saber más? Aquí os lo cuento:

http://hoycinema.abc.es/noticias/20150130/abci-birdman-bardem-guion-nariz-201501291639.html

Globos de Oro: «Birdman» se despluma; Keaton vuela

Partía como favorita con siete nominaciones a los Globos de Oro. Pero igual que le sucede a su protagonista, «Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)», del director mexicano Alejandro González Iñárritu, cayó anoche en picado.
Los paralelismos entre filme y personaje principal han quedado patentes tras la ceremonia celebrada ayer por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood. La gala de premios cinematográficos apuntaba a una pugna entre «Boyhood», de Richard Linklater, —que competía en la categoría de drama— y «Birdman» —en comedia o musical—. Pero la idílica noche dejó de serlo cuando «El Gran Hotel Budapest», de Wes Anderson, llegó de tapadillo… Y le birló el premio en comedia.
Algo similar le sucede al protagonista del filme. Riggan Thomson —interpretado por Michael Keaton— es un veterano actor que en su juventud alcanzó el éxito encarnando a un superhéroe alado. En la cinta, tras experimentar el fracaso, saborea la gloria de un nuevo papel en el teatro de Broadway.

o-BIRDMAN-facebook
En la ceremonia de ayer, la película del realizador mexicano tuvo que conformarse con el premio a mejor guión y el de mejor actor protagonista. Algo que no cumple las expectativas de un filme que partía como favorito tras la excepcional acogida que tuvo por parte de la crítica, pero que solo pudo materializar en premio dos de sus siete candidaturas.
El humor negro de «Birdman» perdió la batalla contra la sencilla y humana «Boyhood», rodada a lo largo de doce años. Pero la guerra por la estatuilla dorada se presenta todavía tortuosa hasta que el próximo 22 de febrero, presumiblemente, una de ambas resulte vencedora y se lleve el Oscar a mejor película.

Un «Quijote» americano

El papel le viene como anillo al dedo a Michael Keaton. Famoso después de interpretar a Batman, se alejó de Hollywood y su nombre cayó en el olvido. Ahora, el que fuera el hombre murciélago, sale de la cueva. Después del premio recibido anoche por su interpretación de lo que Iñárritu califica como «un Quijote al borde de un ataque de nervios», encabeza la lista de candidatos para ganar el Oscar.
Tras proclamarse vencedor, comentó las claves de su actual éxito: «Trabaja duro y no te rindas». Un ajado Keaton despliega de nuevo sus alas.

Impulso a la carrera por el Oscar

Con algunos de los premios de la crítica cinematográfica ya repartidos, la carrera por el Oscar va tomando forma. Al contrario de lo sucedido el año pasado, el presente parece augurar más de una sorpresa en la categoría reina, mejor película. La carrera en 2014 parecía desde el principio un pulso entre los dos grandes filmes del año, como así fue. Gravity arrasó en las categorías técnicas y mejor director, y 12 años de esclavitud se llevó el premio a mejor película, guión adaptado y actriz secundaria.

Ayer se pronunciaron asociaciones de críticos como la de Los Angeles, que premió a Boyhood en mejor película, director (Richard Linklater), montaje y a Patricia Arquette como mejor actriz, a pesar de que compite en calidad de secundaria; la de Boston, en la que los galardones estuvieron más repartidos, Boyhood encabeza la lista con cinco, entre ellos mejor director y película, mientras que Birdman acecha a la cinta del director de la trilogía Antes del Amanecer, consiguiendo cuatro premios (entre ellos actriz secundaria para Emma Stone),  y siendo runner-up en otras tres categorías. Ambas empataron en mejor guión. El panorama se repitió con la Crítica Online de Nueva York: Boyhood (película, director y actriz secundaria) y Birdman (mejor reparto, guión y fotografía).

boyhood1

Otros grandes beneficiados por estas asociaciones han sido J.K. Simmons, que desde hace unos meses es el claro favorito para alzarse con la estatuilla dorada a mejor actor secundario por su papel en Whiplash, y cuyo más claro contender sería Edward Norton por su papel en Birdman; Marion Cotillard, cuyo nombre está resurgiendo gracias a las flojas críticas recibidas por Big Eyes. La protagonista de la cinta de Tim Burton, Amy Adams, apuntaba a la candidatura pero parece que podría dejar su hueco a la francesa en la que sería su segunda nominación, a pesar de lo disputada de la categoría.

Está claro que las favoritas de la crítica son Boyhood y Birdman, pero no debemos olvidar que, en muchas ocasiones, estos premios no se corresponden con los gustos de la Academia. Habrá que esperar a los favoritos de los sindicatos para arrojar algo de luz a una carrera que, este año sí, parece más reñida, más emocionante. La gran perjudicada por estas asociaciones de críticos es Foxcatcher que, habiendo ganado el premio a mejor director en Cannes y sin algún nuevo galardón que la coloque de nuevo entre las principales favoritas cabe el riesgo de quedar relegada. Algo similar sucede con Selma, el filme de Ava DuVernay por el que nadie apostaba y cuyo recibimiento sorprendió a más de uno. Si los críticos no apoyan a esta película podría verse superada por cintas más potentes y con una campaña de promoción mucho mayor.

bidrman

Otras favoritas

Algunos de los nombres que llevan sonando con fuerza incluso antes de su estreno son Descifrando Enigma (The Imitation Game), La Teoría del Todo (The Theory of Everything) o Invencible (Unbroken), lo nuevo de Angelina Jolie que, pese a sus mesuradas críticas es muy del gusto de los votantes de la Academia.

df_alwide_unbroken-20131101054423657686-620x349Las tres corren el riesgo de solaparse, por lo similar de su temática, sobre todo las dos primeras, una sobre Alan Turing (a quien interpreta Bennedict Cumberbatch) y otra sobre Stephen Hawking (con Eddie Redmayne en su piel). La de Jolie se desmarca un poco de las dos anteriores al retratar la historia de superación de Louis Zamperini, en la que mezcla biopic, mucho drama, y destellos belicistas.

Otras películas se han quedado algo más rezagadas: El francotirador (American Snipper) de Clint Eastwood, con Bradley Cooper en el papel protagonista; Perdida (Gone Girl), de David Lynch que ha perdido el fuelle que mantenía en las fechas cercanas a su estreno y del que solo se libra Rosamund Pike por su estupenda interpretación; Interstellar, de Christopher Nolan; Puro Vicio (Inherent Vice), lo nuevo de Paul Thomas Anderson con Joaquin Phoenix; o Alma Salvaje (Wild) y Siempre Alice (Still Alice), dos cintas cuyas únicas opciones de premio parecen el de mejor actriz para sus protagonistas, Reese Whiterspoon y Julianne Moore, hasta el momento la favorita.

Una de las películas a las que nadie reservaba en un principio hueco en la categoría reina es Whiplash, relegándola a los premios de corte independiente. Pero la cinta de Damien Chazelle ha dado la campanada y, además de que su secundario J.K. Simmons es el favorito en su categoría, no se descartan candidaturas para mejor película, guión e incluso director. Miles Teller lo tiene algo más complicado en actor protagonista dada la competición de alto voltaje de la categoría.

Whiplash-5547.cr2

Eso mismo le sucede a Jack O’Connell, premiado en las asociaciones de críticos como mejor actor revelación por su papel en Invencible y Starred up. La categoría de mejor actor parece ya reservada a grandes nombres del panorama cinematográfico actual como Michael Keaton (Birdman), Bennedict Cumberbatch (Descifrando Enigma), Steve Carrell (Foxcatcher), Eddie Redmayne, favorito por su papel en La Teoría del Todo y otros dos nombres en la misma balanza, de la que solo uno permanecerá: David Oyelowo (Selma) y Timothy Spall (Mr. Turner).

J.K. Simmons y Patricia Arquette parecen los claros favoritos a falta de dos meses para la ceremonia, seguidos de cerca por Edward Norton y una Meryl Streep (Into the woods) que podría batir su propio récord de nominaciones.

Julianne Moore encabeza la categoría de mejor actriz protagonista (pudiendo de una vez por todas conseguir el ansiado galardón por primera vez), en la que suenan también con fuerza Rosamund Pike (Perdida), Felicity Jones (La Teoría del Todo), Reese Whitherspoon (Alma Salvaje). Tres nombres pelearían por un hipotético quinto puesto: Hilary Swank (The Hommesman), Amy Adams (Big Eyes) y Marion Cotillard (Dos días, una noche).

Habrá que esperar todavía a las nominaciones de los premios de sindicatos (SAG, el de actores, el día 10 de diciembre y PGA, el de productores, el 5 de enero) y de los Globos de Oro, el día 11 de diciembre, para dilucidar algunas de las  grandes incógnitas de la actual carrera por el Oscar. Nominaciones estas que, en principio y aunque últimamente se desmarcan de las votaciones de la Academia, auparán a los grandes favoritos de la temporada de premios.

‘Gone Girl’: Las apariencias engañan

El día de su quinto aniversario Nick Dunne (Ben Affleck) descubre que su esposa ha desaparecido. Con un más que convencional punto de partida David Fincher (Seven, Zodiac, La Red Social) desconcierta y encamina hacia un inevitable engaño permanente al público. Fincher manipula a sabiendas, y juega con el impecable argumento de la novela homónima adaptada por la propia autora, Gylliam Flynn, durante las más de dos horas y media de metraje.

Parte de un argumento cuya factura melodramática engatusa a una platea que, si no leyó la novela, caerá en la trampa que el realizador americano pretendidamente le prepara.

1

Comienza la investigación policial y la más que sospechosa actitud de un marido al que cabría esperar afligido hace que los medios de comunicación condenen desde el principio a su culpable. La presión mediática con la que esos medios señalan a Nick Dunne, aboca al a la opinión pública de la ficción y al público real hacia constantes torsiones argumentales que, en más de uno, provocarán quebraderos de cabeza.

El juego de espejos con el que Fincher presenta el punto de vista del esposo sobre el que recaen todas las sospechas y el de su mujer desaparecida (una Rosamund Pike que juega su mejor carta interpretativa hasta el momento) que, a través de la narración en primera persona de extractos de su diario permite al director explotar su ingeniosa capacidad para el suspense, cautiva a los espectadores, les hace sospechar y dudar de todo lo que ven… Para terminar colándosela igualmente.

2Intachable factura técnica de una película en la que, en este caso, la balanza no se inclina en favor del director. Fincher supo entender la historia que quería contar y asumió un segundo plano necesario, priorizando el espectacular guión de Gyllian Flynn que, presumiblemente, estará en todas las quinielas a mejor guión adaptado en los premios Oscar.

Giros argumentales constantes, sorpresas inimaginables (alguna más que disfrutable)… Gone Girl es una comedia negra audaz, perturbadora y maliciosamente divertida, con un sentido del humor muy particular, oscuro. Al igual que su fotografía, a cargo de Jeff Cronenweth, y su sonido a contracorriente (con sus ya asiduos colaboradores Trent Reznor y Atticus Ross al mando) contribuyen a enfatizar ese tono inquietante que Fincher pretende, realzando por momentos y manteniendo durante todo el metraje el suspense.

Bajo el aparente romanticismo que se espera de un marido cuya mujer ha desaparecido, algo totalmente diferente. Una comedia negra perversa e inteligente cuyas conclusiones el realizador deja sabiamente en el aire.

¿Es Perdida una crítica a la espectacularidad con la que los medios de comunicación juzgan y criminalizan según les convenga? ¿Lo es sobre el final del amor y el matrimonio? ¿Sobre la facilidad con la que la opinión pública condena cuando la presión mediática apunta con el dedo? ¿O sobre cómo unos padres que se lucran vendiendo la vida de su hija pueden condenar a la paranoia? Gone Girl tiene algo de todo de eso, pero mucho más. Fincher imparte una lección magistral manejando con maestría esos dispositivos que incrementan el suspense de la trama con la pretensión de desafiar las expectativas del espectador, atrapándolo en un thriller que, por momentos, llega a ser paranoico, como alguno de sus protagonistas. Atrapa al espectador y se sirve después de los juicios emitidos por los medios de comunicación y de las pistas falsas que como migajas de pan ha ido repartiendo a lo largo de toda la trama para desmontar el propio relato en un giro ya nada convencional.

3

Se sirve, además de unos personajes secundarios a los que no condena al simple acompañamiento de los principales. Secundarios con verdadero peso en la trama que, aunque en un segundo plano, influyen en la misma casi tanto como los protagonistas. Ben Affleck está (¿por primera vez?) más que correcto como Nick Dunne, con un papel que le viene como anillo al dedo. Su poca expresividad facial contribuye a la pretendida ambigüedad de su personaje. Pero si alguien destaca es Rosamund Pike como la increíble Amy, presentando un increíble registro interpretativo. Pike sostiene el peso de la trama con una pasmosa facilidad, un increíble tour de force de la británica que debería reservarle un puesto privilegiado como candidata en los premios de la Academia.

Papel femenino potente

Muchas son las controversias generadas por la película de David Fincher, algunas, como siempre, más acertadas que otras. La polémica actuación de los medios de comunicación es una de ellas. Pero… Son muchos los que han tachado de misógina a la película. ¿Lo es realmente? No. Continuamente se reivindican papeles femeninos potentes, donde las actrices puedan por fin demostrar su savoir faire y no permanecer a la sombra de un personaje masculino, devenir habitual en la actualidad cinematográfica. Este es uno de ellos. Que la personalidad de la protagonista sea más oscura de lo que acostumbramos a ver en pantalla no debe empañar la interpretación de Rosamund Pike, que se luce como nunca había hecho, ni el papel que tanto Gyllian Flynn como Fincher han tejido con maestría para ella. No todas las mujeres son tan buenas ni simpáticas como algunas películas pretenden. La cuestión no está en los matices del personaje, sino en el peso que sobre el mismo recae, algo nada habitual en una industria tan patriarcal como suele ser el cine y que conviene apreciar y reivindicar cuando se tiene la ocasión. Y esta lo es. No conviene desmerecer este tipo de papeles, sino disfrutarlos.

Ser una tía guay significa que soy una mujer sexy, inteligente y divertida a la que le encanta el fútbol, el póker, los chistes guarros y que eructa, que juega a los videojuegos, bebe cerveza barata, le gustan los tríos y el sexo anal, y se atiborra de perritos calientes y hamburguesas como si estuviese protagonizando la mayor orgía culinaria del mundo, mientras, de alguna forma, consigue mantener una talla XS, porque las tías guays son por encima de todo sexis. Están buenas y son comprensivas. Las tías guays nunca se enfadan; solo sonríen con desazón, de una forma encantadora, y dejan a sus hombres hacer lo que les dé la gana […].

Los hombres creen que esta chica existe. Quizá estén engañados porque hay muchas mujeres que están dispuestas a fingir que son esa chica. Durante mucho tiempo, las ‘tías guays’ me han irritado. Veía a los hombres –amigos, compañeros, extraños– atontados por estas horribles mujeres falsas y quería sentarlos y decirles calmadamente: ‘No estas saliendo con una mujer, estas saliendo con una mujer que ha visto demasiadas películas escritas por hombres socialmente ineptos a los que les gusta pensar que este tipo de mujer existe y que les besará’.

Puede que Perdida (Gone Girl) no se haga con una de las nominaciones a mejor película en los Oscar (todos sabemos que las películas oscuras no suelen ser del gusto de los académicos) pero eso no la hace peor película. Puede que la labor de dirección de Fincher no sea tan palpable como en otros de sus anteriores filmes, pero eso tampoco debería ser razón de peso para renegar de ella. Al contrario, es de agradecer que un director entienda el papel que un filme espera de él y lo acate, sobre todo en un mundo en el que cada vez más los realizadores quieren dejar una marca personal en cada una de sus películas, sin importar que eso pudiera perjudicar a la misma. El segundo plano de Fincher está justificado y se agradece su sacrificio en arias de la cinta.

gone-girl

El doblaje del título hace que muchas connotaciones del mismo se pierdan en el camino pero la forma en que en Gone Girl se dosifica el thriller a lo largo de todo el metraje con precisión quirúrgica no deja de ser admirable. Esta comedia negra adopta una perspectiva insólita y tiene escenas memorables. Es desconcertante, políticamente incorrecta, traviesa y manipuladora. Pero también maliciosamente divertida e inteligente. Un must. Y para los que no hayan leído la novela… Es todavía mejor.

El filme predica eso de que las apariencias engañan… Y nosotros encantados de que lo hagan.

“Thelma&Louise”, reivindicando más papeles con mujeres protagonistas

thelma-louise-ps061Dos mujeres, un Thunderbird verde descapotable del 66 y muchos kilómetros por recorrer. Thelma (Geena Davies) decide dejar a un lado su monótona vida doméstica e irse de fin de semana con la decidida Louise (Susan Sarandon) , harta de que su novio huya del compromiso. Una serie de imprevistos harán que su sencillo plan de evasión de un giro de 180 grados. La prioridad entonces será huir en ese Ford y salir del Estado, llegar a México y sentirse, de una vez por todas, a salvo de los fantasmas que las persiguen.

Maridos que no valoran a sus mujeres, aburrimiento, soledad, frustración… Muchos son los factores que motivan a las dos antiheroínas de esta historia a emprender un viaje del que no habrá marcha atrás. Una road-movie en la que se van sucediendo situaciones a las que las protagonistas deberán, por fin, hacer frente. Es en ese momento cuando sus verdaderos caracteres salen a la luz, cuando el público las empieza a conocer de verdad. Thelma, sumisa, ingenua y “patosa” al principio se desmelenará durante el viaje, dejando traslucir una faceta hasta el momento oculta, creciéndose y hasta hallando regocijo al enfrentarse a los obstáculos que se imponen en su camino. En cambio a Louise, la voz cantante de las amigas desde el comienzo del filme, esas problemáticas irán haciendo poco a poco mella en su férreo carácter y pasará de ser una mujer aparentemente fría y dura a desmoronarse, cediendo el testigo de decir a su compañera, antaño incapaz de ejercer dicho poder.

Secundarios de lujo como un jovencísimo Brad Pitt que no duda en aprovechar su encanto para robar a las viajeras o Harvey Keitel, un policía implicado con el caso que tiene que investigar, el único capaz de dejar al margen prejuicios acerca de las sospechosas y lograr empatizar con ellas, intentando en vano ayudarlas.

2thelma-louise-L-gVgd7_

Una película que generó controversia allá donde se proyectó en 1991 por la relación entre ambas protagonistas, en muchos casos malinterpretada, y por su pretendida defensa del feminismo, del poder de la mujer, de su independencia.

Thelma and Louise 1La emancipación de la mujer y el feminisimo no son los únicos temas que Ridley Scott abarca en esta cinta, también la amistad, motor que da fuelle al Thunderbird en el que Thelma y Louise viajan y la libertad, destino final y verdadero que ambas ansiaban, incapaces después de un itinerario que les cambió la existencia, de volver a sus rutinarias vidas. Scott labra un final ejemplar. El público, probablemente esperando el golpe de suerte definitivo para con estas dos emprendedoras, no quiere creerse el sino al que ambas están abocadas. El realizador consigue que, pese a las cuestionables actitudes de las protagonistas, el respetable empatice y sienta simpatía por ellas. Durante todo el metraje se le prepara para una feel-good movie que, finalmente no termina de ser. Pero eso no hace que el público se sienta estafado porque, quizás el final, aunque triste, es lo que las protagonistas -con las que el público se ha encariñado durante 128 minutos- necesitan. Es un final dramático, pero no se regodea en el drama, no cae en el melodrama de telefilme de sobremesa, culminando el filme con un fundido en blanco que infunde por fin la paz para ellas. El destino fatal al que se ven abocadas no hace sino infundir en el público admiración por unas protagonistas que en contra de lo preestablecido tuvieron el coraje de decidir su futuro y no dejarlo al azar.

La espléndida fotografía de Adrian Biddle y la dirección, se completan con las magníficas y carismáticas interpretaciones de Susan Sarandon y Geena Davies -ambas nominadas al Oscar como protagonistas- que vieron como Jodie Foster les ganaba el pulso por hacerse con la estatuilla al enfrentarse al caníbal Anthony Hopkins en “El silencio de los corderos”. El savoir faire de Ridley Scott compagina a la perfección el protagonismo de ambas, repartiéndolo casi prácticamente a partes iguales y, de fondo, suena la banda sonora compuesta por el mítico Hans Zimmer. Un caramelo. A pesar de todos sus puntos fuertes, de las seis nominaciones con las que contaron solo una se transformó en galardón, un merecido premio por el guión original de Callie Khouri.

1th

“Thelma&Louise” demuestra que sí es posible hacer buenos papeles femeninos, algo a reivindicar en la actualidad. Inmersos de lleno en el siglo XXI las mujeres todavía se ven relegadas a papeles secundarios o sumisos a estereotipos ya cansinos. Ya han pasado más de dos décadas desde que se realizó este filme, y algunas películas han tomado el relevo que ésta emprendió pero aún queda mucho para que la igualdad entre hombres y mujeres se reafirme en el espectáculo cinematográfico, y también en la sociedad.

Dos mujeres, un Thunderbird verde descapotable y una carretera sin final. Ellas no pudieron pero tuvieron el coraje de intentarlo, ¿quién se atreve ahora?

thelmalouise-female-friends

500 días juntos: La redención de las comedias románticas

Tom (Joseph Godon-Levitt) es un soñador que todavía cree en el destino y el amor. Summer es una resuelta e independiente joven que cree que éste no existe. Empiezan como amigos y terminan como algo más, pero… ¿qué son? Ese empeño por huir de las etiquetas empujará a Tom a un permanente estado de confusión y desasosiego.

summer

500 (días) juntos es un soplo de aire fresco para las típicas comedias románticas, inmersas en los mismos clichés durante años. Esa frescura que aporta el debut en la dirección de Marc Webb queda patente, en cada golpe de cámara, en la rapidez de sus giros y en su estructura narrativa, no lineal (estructura dislocada que recuerda a la cinta de Michael Gondry “¡Olvídate de mí!, de la que ésta es digna heredera), de la que se sirve para recorrer a su antojo los más y los menos de una relación que desde el comienzo del filme sabemos abocada al fracaso. Difícil, por tanto, la premisa de la que parte pero que sabe aprovechar gracias a esta estructura, manipulando al público y conservando en todo momento su atención. La licencia de Webb con la pantalla partida para mostrar las expectativas y la realidad, algo cutre pero una apuesta original. Original como el envoltorio con el que el realizador viste a la película, de estética y esencia independiente (se nota tanto en la excelente banda sonora como en el vestuario o algunos diálogos), para hacerla parecer diferente a las del género que desde el principio reniega pero del que se sirve en contadas ocasiones.

500En muchas reniega y en otras se burla del mismo (véanse las simpáticas intervenciones de Chlöe Moretz, hermana pequeña consejera en el amor, un esencial de las romcom al uso) pero termina cediendo licencias hasta que, con ese final convencional, cae en el mismo. Lo hace con sorna y de tapadillo, pero lo hace, lo cual contribuye a dejar un amargo sabor de boca para tan dulce e inteligente comedia. ¿Después de Summer viene Autumn? En serio…

El guión es una maravilla, ágil, de rápidos e inteligentes diálogos, simpático… Todo un aliciente que, en boca de los carismáticos y entrañables protagonistas gana enteros. Joseph Gordon-Levitt y Zoey Deschanel encajan a la perfección, tienen química entre ellos, esa estética indie en la que se apoya el filme y un encanto especial que facilita al respetable empatizar con ellos, ya sea con el bonachón e ingenuo protagonista como con la maquiavélica pero afable Summer.

500_dias_juntos-01

500 (días) juntos, en manos de Summer parece la previsible evolución de las screwball comedies de antaño y en las de Tom, la típica comedia condescendiente con su ingenio pero adorable protagonista. Es honesta en sus intenciones, es ligera y encantadora también, de esas que pasan sin hacer ruido pero se llevan un pedazo de ti sin que apenas te percates. Para la eternidad quedarán divertidos momentos del metraje como el momento post sexo de Gordon-Levitt (sonando “You make my dreams” de Daryl Hall y John Oates) o los profusos guiños cinéfilos (Annie Hall, El graduado…). Esta comedia romántica (para qué engañarnos) habla al corazón pero también apela al cerebro, haciendo una interesante y sutil reflexión acerca de la idealización del amor,  del continuo y, a veces, desmesurado esfuerzo por ser quien la otra persona quiere o necesita que seas y sobre la casualidad, de la que depende en gran medida, muchas de las cosas que son, fueron o simplemente están por venir.

500 (días) juntosestá lejos de ser perfecta pero revitaliza el género de las comedias románticas, hace que no seamos conformistas, las romcom no tienen que ser facilonas y tontas, pueden ser buenas manteniendo la esencia y siendo inteligentes.

Y para momentazos… este “musical” que se marca el bueno (y prolífico) Joseph Gordon-Levitt: